Internos
Lo que lee tu equipo
Documentos que la organización usa cada día y que rara vez se leen completos porque cuesta entenderlos.
- Contratos de trabajo
- Políticas internas
- Comunicaciones internas
Transformamos y rediseñamos documentos legales para que cualquier persona los entienda a la primera. El contenido jurídico se mantiene: cambia cómo se ordena, cómo se escribe y cómo se ve.
Trabajamos tanto los documentos que circulan dentro de la organización como los que llegan a clientes y usuarios.
Internos
Documentos que la organización usa cada día y que rara vez se leen completos porque cuesta entenderlos.
Externos
Documentos que forman parte de la experiencia de tu cliente y que condicionan la confianza que deposita en ti.
Antes de reescribir nada, recorremos el documento buscando dónde se pierde quien lo lee: qué no encuentra, qué entiende a medias y qué le obliga a llamar para preguntar.
La claridad no es cuestión de gusto. Son decisiones concretas sobre cada frase del documento.
Transformar lo complejo en accesible.
El documento pasa por una fase de ajuste de texto y luego por otra de diseño. Ese orden importa: diseñar sobre un texto confuso solo lo hace más vistoso, no más comprensible.
Reordenamos la información y reescribimos aplicando los principios de escritura clara.
Jerarquía visual, aire y recursos gráficos que ayudan a encontrar y entender lo importante.
Formato tipo plantilla en Word o PowerPoint para que sigas usándolo y actualizándolo.
Cuando el documento se entiende, la relación con quien lo firma cambia: hay menos fricción y más confianza.
Escribir al estudioNo. Trabajamos sobre la forma: el orden, el lenguaje y el diseño. La protección jurídica del documento se mantiene, y esa es la condición que revisamos en todo el proceso.
En un formato editable tipo plantilla, en Word o PowerPoint, para que tu equipo pueda seguir usándolo y actualizándolo sin depender de nosotros.
Documentos internos, como contratos de trabajo, políticas internas y comunicaciones internas; y documentos externos, como términos y condiciones, políticas de devoluciones, tratamiento de datos personales y contratos.
Ambos, y en ese orden. El documento pasa primero por una fase de ajuste de texto y después por una de diseño. Rediseñar sin tocar la redacción deja el problema de comprensión intacto.
Sí. Es una forma habitual de empezar: se elige el documento que más fricción genera, se transforma y a partir de ahí se decide cómo continuar con el resto.
Escríbenos y cuéntanos de qué documento se trata y quién lo lee.